Tras la gran demanda de cubrebocas que hay en los centros de Salud del país por el brote de COVID-19, personas privadas de su libertad en diferentes reclusorios de la Ciudad de México, elaboraron estos productos para abastecer las instancias de gobierno.
A través del programa “Hazme Valer”, las internas de los centros femeniles de Reinserción Social Santa Martha y Tepepan, penitenciaría de Santa Martha, y los internos del Reclusorio Preventivo Varonil Norte y Sur fabricaron 2 mil piezas de cubrebocas diarios.
La secretaria de Gobierno de la Ciudad de México, Rosa Icela Rodríguez, informó que dichas actividades comenzaron desde el pasado 2 de marzo, y se encargaron de que los materiales que se utilizan cumplan con los estándares de calidad, es decir, con tela de polipropileno e hilo 100 % de poliester; todos son empaquetados en bolsas biodegradables.