El tenista español Rafael Nadal, demostró su calidad humana al detener un partido de exhibición para que una madre pudiera encontrar a su hija perdida.
Rafael se disponía a sacar cuando una madre comenzó a gritar por haber perdido a su hija en las gradas. Nadal en un acto caritativo decidió no reanudar el partido hasta que la niña fuera encontrada.
De inmediato, el público se puso a hacer una búsqueda en grupal al llamar a la niña por su nombre. Minutos después fue encontrada la niña y la madre no pudo contener el llanto y corrió a abrazar a su pequeña hija.
Sin duda, un acto ejemplar no solo de un campeón, sino de un gran deportista.