Un laboratorio particular de Cintalapa, Chiapas, está siendo acusado por haber tirado al aire libre varias muestras de sangre luego de haber cerrado sus puertas recientemente. Estos restos fueron encontrados por un grupo de niños, quienes fueron captados jugando con ellos.
Padres de familia denunciaron estos hechos ante el Sector Salud del estado, quienes enviaron a personal de la Coordinación de Protección contra Riesgos Sanitarios de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente de México para recolectar los desechos y comenzar las investigaciones correspondientes.