Una pareja de la Ciudad de México ideó un plan junto con su hija, Mireya Agraz Cortés, para evitar que su expareja, Leopoldo Olvera, se quedara con la custodia de sus tres hijos.

Los hechos ocurrieron el pasado martes en la colonia San Jerónimo Lídice, en la delegación Magdalena Contreras, cuando uno de los hermanos de Mireya, encontró una carta en donde el abuelo dejó escrito, “nos tomamos un coctel de pastillas de molotov, si no nos hizo a tu mamá y a mí daño, un tiro a cada uno con la 25”.
Ante este hecho, acudieron los médicos del Servicio Médico Forense al lugar, en donde encontraron el cuerpo del abuelo, Enrique, de 70 años, la madre de los menores, Mireya, Emiliano, de 9 años de edad, las gemelas Arantza y Regina, de seis años y la abuela, Rosa María, que sobrevivió.
Enrique, hermano de Mireya, declaró que su hermana terminó su relación conyugal hace año y medio, ya que había acusado a Leopoldo de hacer tocamiento a las niñas, lo cual no fue comprobado por las autoridades.
Hasta ahora los médicos forenses señalaron el deceso como una congestión visceral generalizada, por lo que se solicitaron estudios de sangre para toxicológicos y determinar la sustancia que ingirieron.
