La explosión registrada en la colonia Las Granjas, en Cuernavaca, que dejó 22 personas lesionadas y 32 viviendas con daños, fue provocada por una deflagración, de acuerdo con los primeros resultados de las investigaciones realizadas por las autoridades.
Inicialmente se informó que la pipa de gas había explotado; sin embargo, con el avance de los peritajes se determinó que el vehículo presentó una fuga de gas mientras se encontraba en circulación. El combustible se dispersó en el ambiente y, al encontrar una fuente de ignición, ocurrió la deflagración que provocó el fuerte estallido y los daños en la zona.

¿Qué es una deflagración?
Una deflagración es un tipo de combustión rápida en la que el fuego se propaga a una velocidad inferior a la del sonido, por lo que no se considera una detonación.
Este fenómeno ocurre cuando un gas o vapor inflamable se mezcla con el aire y entra en contacto con una chispa, una flama o cualquier otra fuente de calor. La mezcla se enciende de forma acelerada, generando un intenso fogonazo y una expansión de gases que produce una fuerte presión.
Aunque no genera la onda de choque característica de una detonación, una deflagración puede ocasionar importantes daños materiales y lesiones graves a las personas que se encuentran cerca del lugar.

¿En qué se diferencia de una detonación?
La principal diferencia radica en la forma en que se propaga la combustión.
En una deflagración, el frente de la llama avanza por debajo de la velocidad del sonido y produce una rápida expansión de gases, acompañada de un fuerte estruendo o fogonazo.
En cambio, una detonación ocurre cuando la reacción química se propaga a una velocidad superior a la del sonido, generando una potente onda de choque con una capacidad destructiva mucho mayor.

¿Qué ocurrió en Las Granjas?
De acuerdo con la información preliminar, la pipa comenzó a presentar una fuga de gas mientras circulaba por la colonia Las Granjas. El combustible se acumuló y se dispersó por el entorno hasta que encontró una fuente de ignición, provocando la deflagración.
El saldo actualizado es de 22 personas lesionadas, de las cuales al menos cuatro permanecen en estado grave, además de 32 viviendas afectadas, algunas con daños estructurales que serán evaluados mediante peritajes especializados.
Las autoridades continúan las investigaciones para determinar las causas exactas del incidente, identificar a la empresa propietaria de la unidad y deslindar responsabilidades.