La actriz Elsa Aguirre, una de las máximas figuras de la Época de Oro del cine mexicano, falleció a los 95 años en su residencia de Cuernavaca, Morelos, ciudad donde vivió durante más de cinco décadas y que convirtió en su hogar desde 1973.
Con su partida, México despide a una de las últimas grandes divas de la cinematografía nacional, reconocida por su talento, belleza y una carrera que se extendió por más de 80 años.
Elsa Aguirre deja un legado imborrable en el cine mexicano
Nacida en Chihuahua en 1930, Elsa Aguirre inició su trayectoria artística a los 14 años tras ganar un concurso de belleza, hecho que marcó el comienzo de una prolífica carrera en la pantalla grande.
Participó en más de 50 películas, compartiendo escena con algunas de las figuras más importantes del cine nacional, entre ellas Pedro Infante, Jorge Negrete, Arturo de Córdova y Mario Moreno "Cantinflas".
Entre las producciones más recordadas de su filmografía destacan:
- Cuidado con el ángel
- Algo flota sobre el agua
- Casa de mujeres
- La mujer que yo amé
Con el paso de los años también incursionó en la televisión, participando en diversas telenovelas. Su último trabajo formal fue en Belinda (2004).

Cuernavaca fue su hogar durante más de 50 años
Desde 1973, Elsa Aguirre eligió Cuernavaca para vivir alejada de los reflectores. En la capital morelense encontró un estilo de vida tranquilo, dedicado al yoga, el vegetarianismo y el bienestar personal, prácticas que promovió durante décadas.
Su vínculo con Morelos fue estrecho hasta el final de su vida. Apenas en abril de 2026, recibió un emotivo homenaje en el Teatro Ocampo, donde autoridades y ciudadanos reconocieron sus 80 años de trayectoria artística.

Una de las últimas divas de la Época de Oro
Además de su destacada carrera cinematográfica, Elsa Aguirre fue considerada una mujer adelantada a su tiempo por su independencia, disciplina y la forma en que decidió conducir su vida tanto dentro como fuera del espectáculo.
Su legado permanece como parte fundamental de la historia del cine mexicano y de la cultura nacional.
Con su fallecimiento, México y Morelos despiden a una de las actrices más emblemáticas del Cine de Oro, cuya obra continuará inspirando a nuevas generaciones de artistas y amantes del séptimo arte.