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Carlos Alazraki le dirige una carta a Cuauhtémoc Blanco

Estimado Cuau:

Aunque nunca le he ido al América, ni le iré, admito que siempre te admiré como jugador. Fuiste un fuera de serie que nos llenaste de muchas satisfacciones durante tu brillante trayectoria. Con la selección fuiste un líder indiscutible que siempre entregó su ciento por ciento para ganar.

En pocas palabras… ¡un ganador!

Hasta aquí los halagos…

Sin embargo, hasta el día de hoy, sigo sin entender por qué te metiste a la política.

Me queda claro que el primer partido que te invitó fue para no perder el registro.

También me queda claro que jamás pensaron que ibas a ganar. Tampoco es secreto que te dieron una lanota para que aceptaras ser su candidato.

Como tampoco nadie duda que, desde que tomaste posesión como alcalde de Cuernavaca, has sido un muñeco de trapo manejado por bastantes fuerzas oscuras.

A mí no me sorprendió para nada cuando se destapó la bronca con tu expartido.

Es más, estoy convencido de que la culpa la tuvieron las dos partes.

Y ya ves, mi querido amigo, hasta el día de hoy tu bronca aún no ha terminado.

Yo soy chilango y por tanto un observador.

Y como observador que soy, está clarísimo que no tienes ni la más remota idea de lo que es la política.

Amigos míos que viven en Cuernavaca resumen tu labor en tres palabras… “¡Es un desastre!”. Y no lo dudo.

Hace dos meses fui a una boda a Cuernavaca y confirmé ahí lo mismo.

Entonces, mi querido Cuau, te tengo que preguntar: ¿Quién te dijo que podías gobernar un municipio? ¿Quién te aconsejó? ¿Y por qué lo aceptaste?

No te entiendo. Si te hubieras dedicado a entrenar probablemente ahí sí hubieras triunfado.

Aunque tampoco estoy muy seguro… Pero… pudiera ser…

Dime, mi querido Cuau: ¿Acaso no te has dado cuenta de cómo te están usando los políticos?

¿No te dio diarrea antier al ver los noticiarios? Los dirigentes de tu nuevo partido te presumieron como si acabaras de fichar con el Real Madrid.

Tú haciendo el ridículo al ponerte la nueva camiseta como si todavía fueras futbolista.

Luego el presidente de tu nuevo partido gritando, creo que afuera del estadio Azteca, “¡Cuauhtémoc, Cuauhtémoc!” Estuvo patético.

Y ahora parece que también te quieren postular para gobernador de Morelos el próximo año. ¡Qué horror!

¡Cómo te están usando y abusando de ti!

Y lo triste es que ni siquiera te das cuenta.

Sabiendo que no estás calificado para gobernar un estado.

¡Pobre Morelos y pobres morelenses!

Y para terminar: Y aunque te valga, no tienes idea de cómo ha cambiado tu imagen ante mí.

De un ganador a un mediocre. Pero como le digo a mis hijos: “Qué bueno que no somos gringos y qué bueno que no vivimos ahí”.

Pobres gringos que tienen que aguantar a Trump. Y dentro de este contexto te diría que qué bueno no vivir en Cuernavaca y qué bueno que no soy morelense. ¡De la que me salvé!

carlos@alazraki.com.mx

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