Las calles Cuauhtemotzin y Mariano Abasolo, en el Centro de Cuernavaca, muestran una nueva imagen tras los trabajos de rehabilitación realizados por el Ayuntamiento, que incluyeron mejoras en infraestructura, accesibilidad peatonal y renovación de servicios básicos.

Comerciantes y habitantes de la zona ya perciben los beneficios de las intervenciones. Adriana González Miranda, comerciante de Cuauhtemotzin, señaló que el flujo de personas ha aumentado y esto también se ha reflejado en las ventas de su negocio.

Destacó que las nuevas banquetas y rampas facilitan el desplazamiento de personas adultas mayores y con discapacidad, además de mejorar la imagen de esta vialidad, que llevaba más de 40 años sin recibir una intervención integral.

En Mariano Abasolo, Fabiola Bobadilla, presidenta de la obra, también reconoció las mejoras en las banquetas, al considerar que ahora permiten el tránsito de personas en sillas de ruedas y con andaderas, particularmente de quienes se dirigen hacia el Seguro Social.

Los trabajos comprendieron tres tramos: dos en Cuauhtemotzin, de Hermenegildo Galeana a bulevar Benito Juárez y de este punto a Francisco Leyva, así como uno en Mariano Abasolo, de Hermenegildo Galeana a bulevar Juárez.

Las obras incluyeron la renovación de las redes de agua potable y drenaje, construcción de banquetas y rampas de accesibilidad, señalamiento vial y colocación de concreto hidráulico estampado, conforme a las indicaciones del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para el Centro Histórico.
Además, en el entorno del bulevar Juárez se reforzó la iluminación y se realizaron trabajos de mantenimiento para mejorar las condiciones de esta vía de conexión.

Las intervenciones forman parte de los primeros proyectos del Programa Anual de Obra Pública 2026, impulsado por el Ayuntamiento que encabeza el alcalde José Luis Urióstegui Salgado, como parte de las acciones de recuperación de vialidades y espacios públicos del primer cuadro de la ciudad.