Después de 13 meses de renunciar a la Fiscalía General del Estado, el ex fiscal Rodrigo Dorantes Salgado se presentó para rendir su declaración como testigo durante la inhumación clandestina de 117 cuerpos no identificados en el poblado de Tetelcingo, Cuautla.
La declaración del fiscal duró más de cinco horas y se realizó a puertas cerradas en la Fiscalía Regional Oriente, en el Centro Histórico de Cuautla.
Al lugar arribaron familiares del empresario Oliver Wenceslao Navarrete, cuyo cuerpo fue enviado a las fosas y exigieron al titular Rafael Ávila que también llamen a comparecer a Ricardo Flores, quien fue identificado como uno de los colaboradores de Dorantes Salgado.
Mediante un comunicado de prensa, se dio a conocer que la situación legal de Dorantes Salgado, el hoy delegado de la Procuraduría General de la República en el estado de Durango, se establecerá a raíz de lo que jurídicamente se obtenga de las respuesta que presentó a los cuestionamientos por parte del agente del Ministerio Público.
Después de cinco horas de espera, salió Dorantes Salgado y huyó de los reporteros y familiares de Oliver para evitar ser interrogado sobre su declaratoria.
Ni la insistencia de los medios de comunicación ni los reclamos por parte de la familia de Oliver, impidió que los guardaespaldas condujeran a Dorantes por una salida alterna y arrancar la camioneta a toda velocidad.
Vídeo: Nelly Aro.