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Entrevista con un joven sicario morelense

24 Morelos Joven Sicario de Morelos

A sus apenas 17 años un joven originario de Jojutla, cansado de vivir en la pobreza, decidió unirse al grupo delictivo “Guerreros Unidos”, donde su primera prueba fue desmembrar un cadáver. Desde entonces, su vida cambiaría para siempre.

Sin dar su nombre, este joven ofreció su testimonio al periódico The New York Times el año pasado, con el fin de que el mundo entero se diera cuenta del infierno que se vive en México dentro del crimen organizado y a sus alrededores.

Cuando recién rebasaba los 15 años, ganaba solo un dolar por día en su jornada laboral; poco a poco se fue “empapando” del mundo de los sicarios, a quienes veía con admiración por el respeto que “inspiraban” hacia los habitantes de la zona, además de todo el dinero que ganaban.

Desde esa edad ya sabía lo le gustaría ser: “Quería ser psicópata, matar sin piedad, y ser el sicario más temido del mundo”. Por eso, a sus 17 años entró al grupo de los “Guerreros Unidos”, donde su prueba de ingreso fue desmembrar un cadáver, para más adelante convertirse en el asesino de más de 100 personas.

“Se llevaron todo lo que me hacía humano y me convirtieron en un animal, un monstruo”

Más tarde comenzó a trabajar para “Los Rojos”, sin embargo hace 3 años fue detenido por elementos de la Policía en Morelos, y a pesar de las pruebas en su contra que le generarían una condena de más de 200 años, el entonces Jefe de la Policía, Alberto Capella, decidió utilizarlo a su favor.

En vez de trasladarlo a un Penal y encarcelarlo, trabajó como miembro encubierto de Capella dentro del Cártel, formando parte de un programa no oficial de Testigos Protegidos, donde su deber era dar la mayor información posible a las autoridades.

Gracias a su trabajo, relata, se logró la condena de 100 personas relacionadas al crimen organizado, pero cuando la administración pasada se fue y Capella se convirtió en Jefe de la Policía en Quintana Roo, el programa terminó, dejando a sus involucrados sin ninguna protección. Debido a ello, el joven sicario tuvo que huir del estado para salvar su vida.

Unos días después de su partida, se enteró que su hermano habría sido confundido con él, y asesinado en un negocio de sus padres. Afirma que es evidente que lo están buscando, y no se detendrán hasta tener su cabeza, por eso es que ahora huye por varias zonas del país. Hoy, a sus 22 años, está prófugo no de la justicia, sino del mismo crimen.

Con información de The New York Times y Tribuna.

Aquí puedes consultar el artículo completo.

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