Malasia se ha convertido en uno de los mayores importadores de plástico del mundo además de ser quien más recibe residuos de basura de todo el mundo.
Desde que China decidió prohibir la importación de residuos plásticos del extranjero, la mayor parte de estos residuos provenientes de Reino Unido, Estados Unidos y Japón, finalizaron en Malasia, en específico, en la ciudad de Jenjarom.
De enero a julio de 2018, alrededor de 754 mil toneladas de desechos plásticos fueron recibidos por Malasia, enfermando a su población y exponiéndola a contaminantes cuando el plástico es quemado.