La mañana de este viernes, el recluso del penal de Atlacholoaya, Jonathan Ortiz Martínez, aseguró que sentía un dolor muy fuerte en el estomago y pidió ser atendido. Así que lo llevaron al médico de la penitenciaria, pero siguió quejándose.
Entonces, para hacerle un estudio, fue trasladado por custodios hasta el hospital general de Cuernavaca, pero los médicos aseguraron que estaba bien y cuando lo iban a dar de alta, intentó fugarse.
Sin conocer la salida, comenzó a entrar a diferentes áreas hasta que llegó a la azotea en donde policías preventivos de la capital, lo capturaron. Luego entraron custodios por él para devolverlo al Centro de Readaptación Social.
Hasta el momento, no se sabe si realmente el interno presentaba algún malestar físico o si solamente se quejó para conseguir ser llevado al hospital de Cuernavaca.