De acuerdo con datos de la Junta Internacional de Fiscalización de incremento de Estupefacientes (JIFE), México, como otros países con bajos recursos en el sistema de salud, ha tenido un incremento de enfermedades crónicas y trastornos mentales, proceso que se ha visto severamente afectado debido a la carencia de políticas públicas en beneficio de los pacientes.
Raúl Martín del Campo, miembro de la JIFE, afirmó que esto se debe en gran medida a la fobia y el estigma hacia los medicamentos opioides, ya que además del tabú que genera el tema a nivel social, algunos pacientes se rehúsan a usarlos por temor a volverse adictos.