Con 30 votos a favor de un total de 42, el Congreso Estatal de Nuevo León, aprobó que se castigue con cárcel a quien realice un aborto en la etapa de la fecundación.
Esta decisión generó controversia en todo el país, así como diversas protestas. Durante la sesión de pleno activistas a favor del aborto se pronunciaron en contra de la decisión tomada.
La reforma recién aprobada garantiza “el derecho a la vida desde la concepción hasta la muerte”, ya que penaliza a quienes interrumpan el embarazo y a aquellos que intervengan en esta práctica.
Sin embargo, la Comisión Estatal de Derechos Humanos realizó un llamado al Congreso local para rechazar el dictamen, ya que lo consideran como una contradicción a la Constitución al alterar la autonomía de las personas y los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.