Arqueólogos chinos que investigaban una antigua tumba, informaron sobre el descubrimiento de una olla de bronce que contenía líquido amarillo, mismo que fue estudiado, deduciendo que contiene nitrato de potasio y alunita, que coinciden con una receta de los antiguos textos taoístas usado como el “elixir de la inmortalidad”.
Aunado a este descubrimiento, arqueólogos han trabajado en la tumba, ya que creen que proporciona materiales valiosos para el estudio de la vida de la dinastía Han, así como los rituales funerarios y las costumbres de la época.